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Recomendaciones para la apertura de las piscinas

RECOMENDACIONES PARA LA APERTURA DE LA ACTIVIDAD EN LAS PISCINAS TRAS LA CRISIS DEL COVID-19.

OBJETIVOS:
Los objetivos del presente documento técnico son:
– Proporcionar normas para el uso de las instalaciones de piscinas.
– Definir procedimientos sencillos de limpieza y la desinfección de instalaciones de
piscinas para garantizar unos niveles adecuados de protección de la salud de los
usuarios.

CONTENIDO:
Con el presente informe se pretende responder a las siguientes cuestiones:
1. Virus SARS-CoV-2 en las piscinas.
2. Actuaciones antes de abrir cada una de las piscinas.
3. Medidas preventivas cuando esté abierta la piscina.

VIRUS SARS – COV-2
La COVID-19 es la enfermedad respiratoria causada por el virus SARS-CoV-2, que
todos conocemos como coronavirus. Se trata de uno de los siete coronavirus que
pueden infectar a las personas, como el SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Grave) y
el MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio).
Esta familia de virus tiene propiedades físicas y bioquímicas similares y rutas de
transmisión comparables. El material genético viral se encuentra envuelto en
estructuras proteicas, llamadas cápsides.
Los virus se dividen en tres grupos dependiendo de si están rodeados de una
membrana lipídica externa (envueltos) o no (no envueltos). La dificultad de eliminar el
virus depende del grupo al que pertenezcan. Los virus envueltos son más fáciles de
eliminar:
Facilidad de eliminación
Difícil
Fácil
No envuelto, pequeño
No envuelto, grande
Envuelto
El SARS-CoV-2, el virus responsable del COVID-19, es un virus envuelto y, por lo
tanto, es de los más fáciles de eliminar.
Dadas las características y las vías de transmisión conocidas para el SARS-CoV-2, en
el caso de las piscinas, el buen funcionamiento, mantenimiento y desinfección
adecuada (por ejemplo con cloro y bromo) de piscinas, jacuzzis o balnearios deberían
inactivar el virus que causa COVID-19. Esto implica que el principal riesgo de las
piscinas debido al virus SARS-CoV-2 no es el agua.
Los dos principales riesgos son las interacciones interpersonales sin respetar las
distancias mínimas de seguridad y no realizar una limpieza y desinfección adecuadas
de las superficies de las zonas comunes.
¿Cómo se transmite el SAR-CoV-2?
– La vía de transmisión entre humanos se considera similar al descrito para
otros coronavirus a través de las secreciones de personas infectadas,
principalmente por contacto directo con gotas respiratorias de más de 5
micras (capaces de transmitirse a distancias de hasta 2 metros)
– Por las manos o los fómites contaminados con estas secreciones seguido del
contacto con la mucosa de la boca, nariz u ojos (Información científica técnica, Enfermedad por coronavirus, COVID-19, CCAES, abril 2020).
Por otra parte, el mantenimiento de la piscina debe cumplir la legislación vigente
relativa a los criterios técnico-sanitarios aplicables a las piscinas.
Según la Organización Mundial de la Salud también se podría dar una transmisión por
aerosolización en espacios cerrados o en gotículas menores a 5 micras, como fuente
de exposición secundaria.

EVALUACIÓN DE LA TRANSMISIÓN
La transmisión de gotas ocurre cuando una persona se encuentra en contacto cercano
(a menos de 2 metros) con alguien que presenta mayoritariamente síntomas
respiratorios (por ejemplo, tos o estornudos) y, por lo tanto, corre el riesgo de tener sus
mucosas (boca y nariz) o conjuntiva (ojos) expuestos a gotas respiratorias
potencialmente infecciosas.
No existe evidencia científica hasta la fecha de la transmisión del virus a través de las
heces.

EVALUACIÓN DE LA TRANSMISIÓN POR FÓMITES
Para prevenir la transmisión del virus por fómites hay que tener en cuenta los estudios
sobre su supervivencia en diferentes materiales y los factores ambientales que pueden
influir en ella, como son la radiación solar, temperatura ambiental, humedad, pH, etc.
En el contexto de los materiales que pueden encontrarse habitualmente en las piscinas,
en diversos estudios realizados sobre la persistencia del SARS-CoV-2 se ha observado
que:
– en acero inoxidable fue de 48 horas,
– en plástico de 72 horas mantenidas las condiciones a 21-23 ⁰C y 40% de
humedad relativa.
En condiciones controladas de laboratorio:
– no se detecta el virus después de 3 horas en superficie de papel,
– de 1 a 2 días en madera, ropa o vidrio,
– más de 4 días en billetes de dinero.
En cuanto a la influencia de la temperatura, se observa que el virus es más termolábil a
medida que aumenta la temperatura.

MEDIDAS ANTES DE LA REAPERTURA DE LA
INSTALACIÓN
El objetivo de estas medidas es conseguir que tanto las instalaciones como el agua del
vaso estén libres de microorganismos patógenos y de sustancias que puedan afectar
negativamente la salud del usuario, y, en el caso de piscinas cubiertas, una calidad del
aire adecuada en la que los usuarios puedan desarrollar sus actividades sin riesgos.

PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES PARA SOCORRISTAS Y TRABAJADORES.
Cada ayuntamiento o titular de la instalación elaborará o actualizará el protocolo con
todas las medidas en materia de prevención de riesgos laborales.
En orden de prioridad, estas medidas incluyen: evaluar el riesgo de cada puesto de
trabajo, proporcionar información y formación sobre cómo prevenir el contagio,
distanciamiento físico de 2 metros, reforzar la higiene personal de lavado de manos e
higiene respiratoria, limpieza y desinfección de los espacios y superficies y, en ciertas
situaciones, el uso de equipos de protección, teniendo en cuenta que la mejor
protección de los trabajadores se obtiene a través de una combinación de todas las
medidas disponibles.
El protocolo deberá ajustarse y aplicarse conforme a lo establecido en el Procedimiento
de actuación para los servicios de prevención de riesgos laborales frente a la
exposición al SARS-CoV-2, del Ministerio de Sanidad, en función de la naturaleza de
las actividades, la evaluación del riesgo para los trabajadores y las características del
agente biológico.

VENTILACIÓN DE ESPACIOS CERRADOS
Un aspecto importante a tener en cuenta es la ventilación de los espacios cerrados,
tales como vestuarios y baños, botiquín y salas técnicas. El hacinamiento y la ausencia
de ventilación son factores que favorecen la transmisión del virus.
Se recomienda abrir puertas y ventanas exteriores para aumentar la circulación de aire
en el área. Esperar el tiempo que sea necesario antes de comenzar la limpieza y
desinfección.
En el caso de que la ventilación se proporcione a través de medios mecánicos, estos
deben conservarse en buen estado de mantenimiento, limpieza y grado de desinfección
adecuado.

LIMPIEZA Y DESINFECCIÓN DE MOBILIARIO
Debemos diferenciar entre la finalidad de la limpieza, como medio de eliminar suciedad
e impurezas, y para la cual nos ayudamos de productos como agua y detergentes; de
la desinfección, destinada a eliminar o reducir significativamente la carga microbiana de
las superficies.
Por ello, es muy importante que se realice una exhaustiva limpieza antes de proceder a
la desinfección, ya que ésta carece de eficacia si la superficie no ha sido previamente
desprovista de suciedad que puede servir de refugio a los microorganismos.
Es importante tener en cuenta lo siguiente:
1º. Identificar los diferentes equipos, materiales o instalaciones susceptibles de
limpieza o de desinfección, como por ejemplo: vaso, corcheras, escaleras de acero
inoxidable, duchas, material auxiliar de clases, vestuarios, rejilla perimetral, botiquín,
filtros de aire, paredes, taquillas, y cualquier otro en contacto con los usuarios, que
forman parte de la instalación. Para cada tipo de área, material o equipo o parte de
la instalación que hayamos considerado se asignará una frecuencia diaria de
operaciones de limpieza y de operaciones de desinfección.
2º. Enumerar los utensilios empleados (cepillo, fregona, escoba, mangueras a presión,
maquina barredera, etc.), así como los productos utilizados en cada caso. Estos
deberán ser sometidos a un proceso de desinfección después del uso.
3º. Debe aportarse la ficha de datos de seguridad, recomendaciones y medidas para un
almacenamiento seguro de los productos empleados, siempre fuera del alcance de
los usuarios y respetando las precauciones indicadas en el etiquetado. Es
conveniente que dicha documentación esté siempre disponible y al alcance de los
operarios durante dichas tareas.
4º. En el caso de instalaciones cubiertas y/o climatizadas, bañeras de hidromasaje, etc.
se incluye también la prevención y control de Legionella según su propio
procedimiento.
5º. Se recomienda la apertura secuencial de los grifos de duchas, fuentes, lavapiés, bar
y servicios, dejando correr el agua para que se renueve toda la que había quedado
retenida en las tuberías.

DESCRIPCIÓN DEL PLAN DE LIMPIEZA Y DESINFECCIÓN
Se dispondrá de un protocolo de limpieza y desinfección que responda a las
características de la instalación y a la intensidad de uso; el titular tendrá a disposición
de la autoridad sanitaria dicho protocolo, si se lo requiere.
Se tendrán en cuenta las siguientes operaciones:
1º. Barrer y limpiar las zonas húmedas de baños, duchas, vestuarios, lavapiés y zonas
de tránsito de los bañistas.
2º. Preparar y aplicar detergente para realizar lavado del mobiliario, duchas,
barandillas, y zonas de tránsito de los bañistas.
3º. Limpiar y enjuagar con abundante agua los productos aplicados en el lavado.
4º. Preparar aplicar solución desinfectante de acuerdo a los productos virucidas
autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad y según las especificaciones
del fabricante.
5º. Limpiar y enjuagar la solución desinfectante aplicadas en la desinfección de las
superficies.
6º. Inspección visual a cargo del responsable, para hacer la debida evaluación, control
y seguimiento, comprobando que se ejecuten las anteriores actividades.
7º. Para las labores de limpieza y desinfección se utilizarán paños y materiales de un
solo uso., o bien se procederá a la limpieza y desinfección adecuada de los mismos
8º. Tras cada limpieza, los materiales empleados y los equipos de protección utilizados
se desecharan de forma segura, procediéndose posteriormente al lavado de manos.

PRODUCTOS BIOCIDAS: DESINFECTANTES
Los biocidas a utilizar para la desinfección de superficies serán aquellos del tipo de
producto 2, referidos en el anexo V del Reglamento 528/2012.
Se podrán utilizar desinfectantes como diluciones de lejía 1:50 recién preparada o
cualquiera de los desinfectantes con actividad virucida que se encuentran en el
mercado y que han sido autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad.
Se pueden consultar en el siguiente enlace:
https://www.mscbs.gob.es/…/nCovChina/…/Listado_virucidas.pdf

 


En el uso de estos productos siempre se respetarán las indicaciones de la etiqueta.
En las tareas de limpieza y desinfección se prestara especial atención a las zonas de
uso común y a las superficies de contacto más frecuente como grifos, barandillas,
pomos de puertas, etc.

BARES Y ZONAS DEPORTIVAS
Los establecimientos de hostelería que se encuentren ubicados en la piscina, deberán
seguir los protocolos correspondientes establecidos para este sector.
En las instalaciones deportivas y parque de juego, se garantizará la limpieza y
desinfección previa a la apertura de la piscina; no pudiendo hacer uso de estas
instalaciones hasta la oportuna fase de desescalada.

TRATAMIENTO DEL AGUA DE LOS VASOS
‐ Depuración física y química del agua
‐ Renovación mediante adición de agua de aporte
‐ Realización de controles operativos o rutinarios que ponen de manifiesto la eficacia
de las actuaciones:
o Siguiendo lo descrito en los Anexos I y II del Real Decreto 742/2013, de 27
de septiembre, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de las
piscinas
o Se recomienda la evaluación del riesgo cuando el agua de aporte, no sea de
origen de la red de distribución pública de agua de consumo.

MEDIDAS TRAS LA APERTURA DE LA
INSTALACIÓN
El objetivo de estas medidas es mantener un adecuado nivel de higiene en las
instalaciones y un correcto tratamiento del agua para asegurar que la piscina sea un
lugar seguro tras su apertura.
No hay evidencia de que el virus que causa COVID-19 pueda transmitirse a las
personas a través del agua en piscinas, jacuzzis o spas.

MEDIDAS BÁSICAS
1º. Cumplimiento de la normativa vigente nacional, autonómica o local relativa a estas
instalaciones.
2º. Los usuarios y trabajadores de estas instalaciones tienen la responsabilidad de
prevenir el contagio de la enfermedad poniendo los medios oportunos para evitar
contagiar y ser contagiados. Por ello, todo usuario y/o trabajador de estas
instalaciones deberá observar las medidas de distancia social y el resto de medidas
recomendadas.
3º. Las personas vulnerables también podrán hacer uso de estas instalaciones,
siempre que su condición clínica esté controlada y lo permita, y manteniendo
rigurosas medidas de protección.
4º. Todas las operaciones correspondientes que se lleven a cabo, debido al COVID-19
deberán quedar anotadas y descritas en los registros correspondientes, como
operaciones ante situación excepcional de cierre por alerta sanitaria, dentro del
documento de autocontrol de la instalación.

MEDIDAS DE AFORO Y CONTROL DE ACCESOS
1º. El acceso de los usuarios a las instalaciones se realizará teniendo en cuenta su
aforo y siempre respetando la posibilidad de que dentro de la misma se asegure
una distancia preventiva mínima de al menos 2 metros. Estas medidas se aplicarán
especialmente en la zona de recepción, los vestuarios y duchas y guardando la
distancia entre taquillas mediante el cierre de algunas de ellas.
2º. Se propone como medida restrictiva de aforo al menos doblar la superficie por
persona en los espacios al aire libre y triplicarla en los espacios cubiertos. Estas
medidas son indicativas, dependiendo de la configuración de la piscina y de la zona.

pública podrán establecerse medidas más restrictivas para asegurarse el
distanciamiento social.
Para el acceso, dibujar o colocar bandas en el suelo de recepción que marquen las
distancias mínimas entre personas (2 metros) que esperan en el mostrador. Poner
las mismas indicaciones de mantener esa distancia en la puerta de entrada.
3º. La venta de abonos y entradas debe limitarse proporcionalmente al aforo permitido
y definido en el punto 2º
4º. Una vez completo el aforo establecido, el usuario no podrá acceder a la instalación
hasta que no salgan otros usuarios. Será el socorrista o el personal que designe el
gestor de la instalación, el responsable de supervisar el número de bañistas en
cada uno de los vasos y restringir los accesos a los mismos y de acuerdo con la
legislación vigente en cada Comunidad Autónoma.
5º. En el caso de que la barrera de acceso sean tornos y sea necesario tocarlos con las
manos/piernas, es preferible tenerlos bajados o tocarlos con la ropa.
6º. Si la instalación lo permite, utilizar una puerta de entrada y otra de salida para
intentar evitar al máximo los cruces.
7º. Reorganizar el aparcamiento de la instalación de manera que se asegure la
distancia mínima de seguridad de 2 metros.

MEDIDAS GENERALES PARA USUARIOS
Se pondrá a disposición de los usuarios:
1º. Sistemas para la desinfección de manos a la entrada de la instalación. Se
recomienda incorporar un sistema de limpieza y desinfección de calzado a la
entrada de la instalación y uso de calzado exclusivo dentro de la misma.
2º. Una bolsa de plástico para material desechable que deberá depositar
convenientemente cerrada en un cubo de basura (con tapa y pedal) a la salida de la
instalación.
3º. Se favorecerá el pago con tarjeta de crédito o a través de aplicaciones móviles. Tras
la utilización por el usuario extremar las medidas de limpieza y desinfección del
datáfono como la incorporación de guantes o bolsas que serán desinfectadas
adecuadamente después de cada uso.
4º. Mensajes de prevención mediante carteles y/o megafonía. Los carteles recordarán
a los usuarios de las piscinas que mantengan buenas prácticas de higiene pública,
como ducharse antes de entrar a la piscina. Indicar también que ante cualquier
síntoma deben abandonar la piscina. También se indicará que es recomendable
lavar los trajes y las toallas de baño, para eliminar todas las bacterias o virus.
Todo el personal reforzará su higiene de manos mediante el lavado frecuente con agua
y jabón y el uso de geles hidroalcohólicos.

VENTILACIÓN DE ESPACIOS CERRADOS
Antes de la apertura diaria de la piscina:
1º. La ventilación diaria deberá incrementarse, recomendando, siempre que sea
posible, mantener una ventilación continuada de los espacios cerrados, tales como
vestuarios, baños, botiquín y salas técnicas.
2º. Se recomienda abrir puertas y ventanas exteriores para aumentar la circulación de
aire en el área, antes de realizar la limpieza y desinfección de la misma.
3º. En el caso de que la ventilación se proporcione a través de medios mecánicos,
estos deben conservarse en buen estado de mantenimiento, limpieza y grado de
desinfección adecuado.

MEDIDAS EN LAS ZONAS DE ESTANCIA O DE TRÁNSITO DE LOS BAÑISTAS
Se debe establecer una distribución espacial para garantizar la distancia de seguridad
de al menos 2 metros entre los usuarios mediante señales en el suelo limitando los
espacios. Todos los objetos personales como toalla, botes de crema, calzado de uso
exclusivo para las piscinas, mochilas, etc. deben permanecer dentro del perímetro de
seguridad establecido, evitando contacto con el resto de usuarios.
Se deberá realizar:
1º. Limpieza y desinfección de las zonas de estancia y de tránsito de los bañistas, al
menos 2 veces al día, haciendo especial hincapié en las zonas más frecuentadas,
vestuarios, aseos, taquillas, duchas y lavabos., utilizando para ello detergentes
para eliminar las suciedades incrustadas y presentes en la superficie, seguido de
una adecuada desinfección, utilizando para ello desinfectantes virucidas, tal como
se cita en el apartado de Productos Biocidas
2º. Limpieza y desinfección del mobiliario utilizado por los usuarios después de cada
uso. Para la limpieza y desinfección de hamacas o sillas se utilizarán desinfectantes
como lejía a una dilución 1:50, o desinfectantes con actividad virucida que se
encuentran comercializados.
3º. Se valorará instalación por instalación, la posibilidad de prohibir el uso de tumbonas
o hamacas para evitar posibles contagios o separarlas 2 metros siempre y cuando
se garantice que su uso no es compartido y que se garantice su adecuada
desinfección. También podrán utilizarse fundas desechables.
4º. Nunca mezclar cloro con detergentes u otros productos de limpieza.
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5º. En aquellas superficies en contacto con las manos de los usuarios se deberá llevar
a cabo una limpieza y desinfección más frecuente (pomos de las puertas de
vestuarios, baños o duchas, barandillas, etc.).
6º. Se intensificara, adecuadamente en función de su uso, la limpieza de los aseos y
se deberá verificar que, en todo momento, estén dotados de jabón y/ o soluciones
hidro-alcohólicas, papel desechable y que disponen de papeleras con tapadera y
pedal, las cuales se vaciaran frecuentemente. Además, es recomendable que se
coloque en lugar visible (por ejemplo, en espejos, pared frontal del lavabo) un cartel
informativo con el correcto lavado de manos.
7º. Vestuarios: Se reducirá el aforo de los vestuarios y se organizará su distribución de
forma que se pueda mantener la distancia interpersonal mínima de 2 metros.
8º. Se recomienda la clausura de las duchas de los vestuarios durante las fases de
desescalada.
9º. En un primer momento, se prohibirán la realización de deportes colectivos,
reuniones de más de 10 personas y la utilización de todo tipo de infraestructuras
como parques de juego e instalaciones deportivas.
10º. Se recomienda la clausura de las fuentes de agua durante las fases de
desescalada.
11º. En piscinas cubiertas, se seguirán las recomendaciones anteriormente citadas
para espacios cerrados.
12º. En relación con las saunas y spas, aunque la información científica disponible
sobre la supervivencia del virus en distintas condiciones ambientales es escasa, si
indica una supervivencia reducida a temperaturas elevadas. Sin embargo, existe
una variación en su sensibilidad a la temperatura en función del tipo de superficie en
la que se encuentre el virus. Por lo que también en este tipo de instalaciones
citadas como son saunas y spas deben extremarse las medidas de limpieza y
desinfección.

CONTROL DE LA CALIDAD DEL AGUA DEL VASO
La calidad del agua del vaso se controlará según lo dispuesto en el Real Decreto
742/2013 por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de las piscinas, y la
normativa sobre estas instalaciones, si la hubiera, de la Comunidad Autónoma y el
municipio.
Con especial hincapié se controlarán los niveles de desinfectante residual, de manera
que, en todo momento, el agua del vaso y duchas deberá estar desinfectada y ser
desinfectante.
Para maximizar la seguridad se recomienda un control exhaustivo de las tres fases:
1. Regulación del pH. Una correcta regulación del pH es esencial para garantizar
una desinfección eficaz.
2. Desinfección. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una
concentración residual de cloro libre de ≥0.5 mg/l en el agua de la piscina
durante un mínimo de 30 minutos de contacto a un pH<8 es suficiente para
eliminar virus envueltos como los coronavirus.
Tener en cuenta también que el mínimo residual de cloro libre recomendado
depende del tipo de piscina o desinfectante utilizado; por ejemplo, las piscinas
de spa necesitan 1-3 mg/L serían suficientes para la inactivación del virus, y por
lo tanto, suficientes para evitar los riesgos de contaminación durante el baño.
Los derivados bromados también podrían ejercer una desinfección eficaz de
balnearios urbanos siempre que se garanticen las condiciones mínimas de
concentración establecidas por legislación
En el caso de parques acuáticos se deberán mantener el agua de las piscinas
limpias y desinfectadas (1-10 ppm de cloro libre o 3-8 ppm de bromo libre y pH
entre 7.2 y 8).
3. Medición constante del desinfectante residual. Debería ser al menos cada
hora. La medición constante de los niveles de pH y de cloro así como la
regulación controlada y fiable de estos parámetros es fundamental en toda clase
de piscinas, independientemente de su aforo puesto que es la principal medida
preventiva. Específicamente se realizarán diariamente mediciones completas de
desinfectantes antes de la apertura.

TOBOGANES, ZONAS DEPORTIVAS Y ZONAS DE JUEGO
Se precintarán las zonas deportivas y zonas de juego dentro de las instalaciones de las
piscinas hasta la correspondiente fase de desescalada establecida para dichas zonas.

IMPARTICIÓN DE CLASES Y ACTIVIDADES
Se considerará y adecuará una vuelta progresiva de los cursos y escuelas, actividades
acuáticas, clases colectivas y servicios en función de las distintas fases de
desescalada, respetando siempre el distanciamiento social definido en cada caso y
establecidas para cada región, de acuerdo con las autoridades competentes.

CONCLUSIONES
1º. Los riesgos asociados al COVID-19 están relacionados con la
interacción entre personas que acuden a las piscinas. Las
medidas más eficaces para evitar la transmisión del virus son el
distanciamiento social y el refuerzo de la higiene de manos y
respiratoria.
2º. La limpieza y desinfección diaria de superficies y zonas
comunes es fundamental para evitar la propagación del virus.
3º. Para eliminar el virus hay que mantener correctamente el
tratamiento y niveles de desinfectante residual en el agua de los
vasos y duchas.
4º. Para prevenir la transmisión del virus los usuarios y los
trabajadores deben cumplir las medidas de distancia social,
cumplir las normas de higiene y aplicar los criterios técnicos de
mantenimiento, limpieza y desinfección.

Pueden ver el documento del Ministerio de Sanidad aquí.

 

Recomendaciones para la apertura de las piscinas
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